En estos momentos, el capítulo VIII de la resolución de 5 de mayo de 2021, que regula el nuevo escenario de 4 +, que suspendía la actividad de los alojamientos turísticos de Llanes, ha dejado de formar parte de las restricciones en vigor. También es más que probable que el mismo lunes el gobierno de Asturias saque a nuestro municipio del nivel 4 + y ponga fin al resto de restricciones.
En estas circunstancias, nuestra decisión de mantener la concentración, pudiera ser mal interpretada. Los que formamos la junta directiva de Otea Allares cambiamos a última hora el lema de la concentración. Donde decía “contra las resoluciones del gobierno” ahora dice “en defensa del turismo”. La cuestión no es de matiz sino de fondo. No estamos contra nadie. Defendemos eso sí, el sustento de nuestra gente, el nuestro, el de sus familias, el de las nuestras.
¿Qué nos lleva a la calle, en el ejercicio de nuestro derecho constitucional a la manifestación, aunque se levanten las restricciones de 4 + para Llanes?
Ya la anterior declaración de 4 + para Llanes no se hizo bien. Los datos que publicó el BOPA, los criterios objetivos por los que nos declaraban en dicha situación, no coincidían con los que publicados por el propio gobierno de Asturias en su observatorio de la salud.
Seguramente tenga una explicación, pero nadie se dignó a llamarnos para dárnosla (quédese el lector con esto último pues es uno de los principales motivos de nuestra protesta)
La resolución adolecía de graves deficiencias de técnica jurídica, pues venía a decir que en una mesa de terraza podían estar sólo cuatro pero también decía, de otra manera, que podrían ser seis. Tampoco quedaba claramente definido el horario de cierre, 22 horas o 23 horas, ni si la distancia entre sillas debía ser de 1,5 metros o 2,0 metros.
Entretanto, el caos más absoluto reinó durante el fin de semana: la comisión de salud le dijo una cosa al alcalde, nuestros servicios jurídicos hicieron otra interpretación (finalmente sería la reconocida como válida por todos) y la policía municipal actuaba, en otra dirección, según su leal saber y entender.
Esta es otra de las razones de nuestra protesta, que se repite también como una antífona del rezo de laudes: la falta de seguridad jurídica y la incertidumbre – incompatible con cualquier actividad empresarial- en la que estamos inmersos.
Peor fue la actuación de esta semana.
La resolución de 5 de mayo de 2021, que regula el nuevo escenario de 4 +, establece sólo dos grupos de municipios: más de diez mil y menos de diez mil habitantes.
Ciertamente, el trazo no puede ser más grueso.
Nuestro concejo tiene unos 270 km2 y es de los más extensos de Asturias. Somos hosteleros, no virólogos, y no nos gusta jugar a lo que no somos, pero cuesta aceptar que un criterio sanitario sea válido cuando se aplica indiscriminadamente para, por ejemplo Gijón, con una densidad de población de 1.492 habitantes por kilómetro cuadrado y para Llanes ( 52,2 hab/km2)
Dicho esto, la resolución es una bomba de relojería para la economía de nuestro concejo, pues, groso modo, bastan cuarenta y seis contagios en 15 días para llevar la tasa de incidencia acumulada por encima del 325 y acabar con el municipio en Nivel de Riesgo Extremo 4 +. Paréntesis: nadie sabe – nadie llama, nadie explica- si en el verano se tendrá en cuenta la población flotante.
La resolución es una bomba de relojería porque basta cualquier situación, por localizada que esté (una fiesta en unas casas rurales de Pie de la Sierra o el actual ejemplo del brote de Cue) en un pueblo o en una pedanía, para dar lugar a unas medidas que no solo son catastróficas para la economía de Llanes sino, en algún caso, directamente inasumibles.
No parece tener sentido, que se cierre el interior de los bares, que se limite el horario y que se suspenda la actividad de los alojamientos en Llanes porque haya 46 contagios en Pría (por decir una localidad y con todo el cariño y respeto por sus vecinos). Siendo además, que sí podrían ir a Ribadesella al interior de los bares que permanecerían abiertos sin restricción alguna.
De una gravedad extrema, a esto me refería con inasumible, es el capítulo VIII de la resolución que suspende la actividad de todos los alojamientos turísticos. Esto es un disparate de dimensiones colosales. O sea que hay 46 contagios en el Valle Oscuru y hay que cerrar todos los alojamientos del concejo. Nada dice la resolución de qué hay que hacer con la gente.
Mientras, los alojamientos ilegales redoblan impunemente su presencia en internet y se frotan las manos ante un verano tan prometedor, agradecidos del legislador, que no sólo hace la vista gorda sobre su situación, sino que hasta les anula la competencia.
La situación de ayer fue surrealista, no sé si de Cantinflas, de los hermanos Marx, o de una mezcla de ambos. La consejería de Turismo llamando a los alojamientos recuperando “motu proprio”, y sin amparo legal de ningún tipo, la figura de los esenciales (será digno de ver tamaño despropósito en verano cuando los trabajadores esenciales acudan en masa a Llanes, ya sea contratados como críticos gastronómicos, o como enfermos dispuestos a cumplir rigurosamente con un tratamiento de sol y playa)
Después, nos reconocieron que se trataba de un error (algo que de verdad agradecemos: personas humanas que reconocen los errores)
Aunque, finalmente, en la Resolución de 6 de mayo de 2021 de la Consejería de Salud de prórroga de la declaración de alerta sanitaria para Llanes, optaron, por aquello de sostenerla y no enmendarla, por aplicar las medidas del 4 + individualizadamente y a discreción: sólo las recogidas en los capítulos I, II, III, IV y V del anexo II de la Resolución del Consejero de Salud de 5 de mayo. O sea, no la VIII relativa a los alojamientos. De esta manera afirman, muy ufanos, que los alojamientos nunca estuvieron cerrados. La verdad, no sé qué es peor, la propia resolución o esta discrecionalidad con la que el gobierno pretende administrar las medidas restrictivas del 4 + como le venga en gana.
Demencial.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Las resoluciones que van al BOPA deberían mirarse con lupa.
Yo puedo cometer errores al escribir este artículo. No tiene excesiva importancia. Basta con que me encomiende a la indulgencia del amable lector. ¡Pero el BOPA! ¡El BOPA es otra cosa!
La técnica jurídica es deficiente, ya lo dije, una misma resolución dice cosas distintas e incompatibles entre sí. Entonces, la claridad y la seguridad jurídica se resienten hasta el punto de lastrar gravemente la actividad económica.
Luego, como nos enteramos de las decisiones si no por el BOPA, por Facebook o por la rueda de prensa de tres horas antes, tenemos que adaptar nuestros negocios en un tiempo récord a las nuevas disposiciones. Eso siempre y cuando seamos capaces de interpretarlas (lo que lleva su tiempo, pues de primeras no las entiende ni el que las redactó)
Es inadmisible que en esta situación (he aquí el nudo gordiano de nuestra indignación y protesta) el gobierno de Asturias no llame a OTEA para diseñar algo tan determinante para nuestra actividad como este nuevo escenario 4 + ( también para otras tantas cosas de igual relevancia)
Una omisión inexcusable para el gobierno, no solo en el cumplimiento leal del talante que se le supone, sino también para evitarse disgustos y situaciones surrealistas como la vivida.
Claro que, ¿cómo van a contar con OTEA si la propia consejería de turismo no conoce lo que va a hacer su homóloga de sanidad?
Mientras, nuestros recursos se agotan, las compensaciones prometidas – nos negamos a hablar de ayudas a lo que es de justicia, se desploman los ingresos pero los impuestos se mantienen- por las administraciones local, autonómica y central siguen sin llegar. En esta situación de incertidumbre, se hace casi imposible planificar y contratar. Desgraciadamente, muchos de nuestros trabajadores siguen en ERTE o están viendo como las prestaciones se terminan. Un auténtico drama para ellos y sus familias. Necesitan con urgencia trabajar y nosotros que nos dejen hacerlo. Pero para ello se requieren un conjunto mínimo de seguridades y certezas, un marco de cierta estabilidad sin el que no es factible la actividad empresarial.
Esta es la naturaleza de nuestra protesta y nada más lejos de nuestra intención que hacer política con minúsculas. Política con mayúsculas hacemos todos los días y es lo que nos mueve (como a tantos llaniscos de bien de todos los partidos políticos): la búsqueda de lo mejor para Llanes, para Asturias y, por qué no decirlo, para España.
José Alberto Concha González
Copresidente Otea Allares
