- Planteamiento
Queremos impulsar un proyecto de producción y comercialización de productos agropecuarios de la zona.
Hay una demanda clara y creciente por los productos de cercanía, obtenidos mediante procesos sostenibles y saludables.
Se trata de ayudar a la población del medio rural a producir y comercializar productos que podamos vender directamente en nuestros restaurantes generando un beneficio para todos.
Este programa es paradigmático al incluir el triple beneficios que requiere – por lo menos como objetivo- cualquier actuación turística. Un beneficio para los vecinos, para las empresas del sector y para el cliente. Que un productor pueda vender su producto a un buen precio (con el margen que le permite la venta directa al restaurante), que un visitante pueda degustar un producto de cercanía distinto al de una producción industrial y que un hostelero pueda servirlos, es, efectivamente, un beneficio para el vecino, para el cliente y para el restaurante.
El Ayuntamiento plantea establecer un mercado de productos del campo como ayuda a la comercialización.
Se considera también el entorno de crisis Covid 19 en el que estamos inmersos.
Muchas cosas no van a volver a ser iguales. La crisis es altamente disruptiva – le da la vuelta a la tortilla- y tenemos que aprovechar para cambiar y transformar nuestra economía para un futuro mejor.
En este sentido la UE ha dotado un paquete de fondos inédito de más de 2 b€, para reparar los daños causados por el Covid-19 y transformar la economía.
Se da la circunstancia de que uno de los elementos expresamente contemplados es exactamente “De la granja a la mesa” (ver diagrama)
La complejidad de obtener fondos europeos es grande y en muchas ocasiones no se agotan por falta de proyectos.
Es también que es imprescindible una estrecha colaboración público-privada y la no menos importante – y difícil de alcanzar- de las administraciones implicadas (local, autonómica y central)
Hay una nueva normativa (ver documentos adjuntos)
Sea como fuere la oportunidad está ahí.
Se trata de aprovecharla.

- Dificultades
El planteamiento – que suena a música celestial- contrasta con una realidad mucho más compleja de lo que pudiera parecer.
No en vano son décadas de reuniones, planes, subvenciones y proyectos – hasta una nave construida años atrás por el Ayuntamiento, hoy depósito de maquinaria.
La huerta es testimonial de todos los proyectos hortícolas que se desarrollaron en la zona desde hace 30 años sobreviven muy pocos.
Se cuentan con los dedos los productores de vegetales de Llanes: 6 hortícolas; 5 arándanos (alguna plantación parece estar ya abandonada y en otra ya se están arrancando calles de producción); 1 fresa; 1 kiwi.
En la actualidad existen pequeñas plantaciones de aguacates a modo experimental.
Hay muchos pequeños huertos de autoconsumo.
La realidad del campo en Llanes se llama vacas. Un total de 14.000 animales en su inmensa mayoría de aptitud cárnica, poco tecnificado y extensivo. Las crías por norma general están en la explotación unos 6 meses y la finalización del cebo es testimonial (ejemplo BIOASTUR)
Otros ganaderos que ceban los jatos lo hacen a través de contratos con cadenas regionales de alimentación.
La producción láctea está a extinguir quedan unas 30 explotaciones que producen 11 millones de litros de leche pero que tiene una fecha de caducidad de apenas 10 años.
Esta situación es producto de muchos factores.
- Demografía
El primer problema es esencialmente demográfico y endémico del medio rural: una población escasa y envejecida.
Luego, y a mayor dificultad, las nuevas generaciones han abandonado las labores agrarias para enfocar sus vidas en el sector servicios, principalmente, turismo y construcción. La conversión de ganadero en camarero es sencilla. La reconversión de camarero a ganadero prácticamente inviable.
La población joven y urbana que acude a los oficinas de la Consejería de Medio Rural con proyectos de producción agropecuaria – en la rama agraria- obtiene un altísimo porcentaje de fracaso con total indiferencia de la cuantía de la subvención recibida. El fracaso es consecuencia de una visión idealizada, poco realista, del campo, como si los frutos salieran de la tierra sin, o con poco, esfuerzo y como si no hiciera falta conocimiento técnico alguno para hacerse agricultor.
- Formación inadecuada o inexistente
Tampoco los jóvenes de nuestros pueblos que quieren dedicarse al campo lo tienen fácil. La formación profesional agraria y ganadera ha desaparecido y, contra lo que muchos ignorantes creen, mantener una producción rentable en el siglo XXI exige no solo esfuerzo sino un altísimo nivel de profesionalidad y conocimiento. Y esto requiere formación.
- Estacionalidad
Es también que muchos de los productos son de temporada, estacionales por definición (lechuga, tomate, fruta).
La fuerte estacionalidad del mercado turístico de Llanes tampoco ayuda ya que la demanda de los restaurantes también se concentra en unas pocas semanas.
- No hay transformación
Faltaría una mínima industria transformadora que pudiera elaborar el producto ampliando el periodo de consumo y generando valor añadido (mermeladas, conservas…)
No es sencillo ya que cada producto requiere una transformación específica.
- Falta diversificación
La orientación de la explotaciones se ha venido dirigiendo a la producción intensiva de un solo producto pensando que solo alcanzando un volumen crítico podría rentabilizarse la explotación.
Sin embargo, pueden ser preferibles explotaciones de menor volumen, basadas en la calidad y el margen comercial, con varias líneas de producto complementarias.
- Falta de conocimiento, coordinación y colaboración entre productores y empresas turísticas
Es significativo que muchas empresas turísticas – incluso empresas de prestigio y de volumen- desconozcan la existencia y los productos de sus homólogos en la rama de la producción primaria (¡incluso algunos de los que estábamos en la reunión!)
El desconocimiento se extiende hasta los productos ofrecidos y su adecuada transformación en oferta y beneficio: diferentes tipos de fabes; cortes y despieces de vacuno; ganado ovino y caprino…
El resumen no puede ser más desalentador, no hay huerta, no hay mercado.
- Acciones
En esta situación se impone la prudencia.
Ser conscientes de las dificultades y fijarse objetivos concretos y modestos (sin que ello suponga renunciar a los más ambiciosos que deben estar siempre presentes en el horizonte)
- Partir de cero
Hay que partir de cero, empezar la casa por los cimientos.
En un primer momento, lograr un nexo de unión del sector primario con la mesa de turismo y, luego, mirar siempre hacia delante.
Y hay que hacerlo sin prejuicios, con la mente abierta y con decisión.
- Base territorial
Es imprescindible impulsar las concentraciones parcelarias en todo el municipio.
También es necesario adaptar las normas urbanísticas al desarrollo de proyectos de este siglo (las normas urbanísticas para las naves e invernaderos hacen inviable su construcción y puesta en marcha)
- Aprender de los éxitos
En medio te todas las dificultades conocemos empresas y pueblos que han alcanzado un notable éxito de la granja a la mesa (Lecheleche.com o la localidad cabraliega de Asiegu)
Asiegu ha supuesto un éxito de altísimo valor para el medio rural por su capacidad para fijar población, mejorar el hundimiento demográfico – niños, escuelas…- y la economía y calidad de vida de los vecinos.
Salvando todas las distancias, y al margen de todo lo que no sea extrapolable, hay que aprender del buen trabajo de los demás.
- Utilizar el conocimiento: formación
Debemos utilizar el conocimiento para diseñar un programa basado en la realidad. Para ello es imprescindible la aportación de los propios productores, los hosteleros, y técnicos competentes.
Más formación y cultura agrícola (mientras el ganadero tiene un know-how heredado de una tradición familiar en el cultivo de vegetales ha desaparecido).
- Generar valor: Logo hecho en Llanes
Básicamente una empresa obtiene beneficio a través del volumen (muy poco margen pero muchas ventas) o del margen (ventas modestas pero muy rentables)
Nuestras explotaciones difícilmente podrán competir en volumen por lo que la opción es generar valor de mercado y, consecuentemente, margen comercial (por esto es tan importante que los productos se puedan comercializar directamente en los establecimientos hosteleros, se eliminan intermediarios, se conoce el producto, se genera valor)
Es importante identificar con un logo “hecho en Llanes” tanto los productos como los establecimientos que los ofrecen.
Aunque el simple hecho de ser de Llanes no justifica la calidad sí añade un valor (el de la “marca Llanes” y su condición de producto de cercanía)
Puede ser un primer paso hacía una marca de calidad (algo en todo caso mucho más complejo)
Entendiendo, y sin perder de vista, que el juez supremo de la calidad es el cliente.
- General valor: transformación
Muchos de los productos comercializados necesitan ser transformados adecuadamente para alcanzar la rentabilidad adecuada. Tanto en cuanto a buscar las elaboraciones más eficaces como para prolongar la duración de los productos más estacionales y perecederos.
El ganado que puede tener una mejor salida para el canal Horeca (Hoteles, Restaurantes y Cafeterías) es el ovino y caprino.
Debilidades:
- La producción es también estacional se suelen quitar los corderos y cabritos en abril antes de que suban al monte.
- El matadero más cercano está en Gijón
- El ganado menor en el monte está desapareciendo por culpa del lobo. En el año 2015 subían en todo el Cuera y alrededores 13000 ovejas y cabras en el 2020 suben 8500 animales
- Mala salida de corderos y cabritos en la hostelería local
El asunto es complejo pero los propios restaurantes pueden hacer mucho impulsando cursos y jornadas – en una primera fase de formación, después de promoción- enfocadas a maximizar el potencial de los productos de Llanes:
- Elaboraciones de cortes y despieces, más allá de los entrecots y solomillos, que permitan aprovechar el conjunto de la res. Carne de guisar, etc.
- Elaboraciones de caprino y ovino (con las peculiaridades gastronómicas del producto de la zona)
- Conservas y mermeladas
- Elaboraciones con distintos tipos de fabes
- Generar mercado
El mercado es por definición el punto de encuentro de oferta y demanda. Lo primero que hemos constatado es la necesidad de promover un encuentro que en muchos casos ni siquiera existe.
- Catálogo de productores de Llanes para la hostelería:
Empezando con los que tienen registro sanitario y todos los requisitos para operar.
Indicando productos que ofrece, características, contacto.
- Catálogo de clientes de la hostelería:
Resultado de una encuesta, relacionando aquellos establecimientos que han mostrado interés en determinados productos del catálogo de productores. Nombre, responsable de compras, volumen de compras estimado.
Paralelamente debe incrementarse la oferta ayudando – asesoramiento, gestoría- a aquellos productores interesados en incorporarse (alta Registro General de la Producción Agraria; fiscalidad, etc.)
La coordinación y cooperación entre productores y restaurantes puede ser determinante a la hora de ayudar a un agricultor sobre qué cantidades plantar. Para ello se puede establecer un sistema con “compromisos mínimos de compra”.
